La naranja es la fruta estrella del lugar donde nací. Casi todos los recuerdos entrañables que tengo de mi infancia, tienen que ver con la huerta y los naranjos.
Aun recuerdo la desilusión de mi madre, cuando mi padre plantó el primer huerto de pies tolerantes a la tristeza. En vez de naranjos parecían estacas. El agricultor de entonces no sabía mucho de estas cosas, pero mi padre era un avanzadillo para su época y sabía rodearse de las personas entendidas en la materia. No solo se dejaba aconsejar, dejó una parte de la finca para experimentar distintos pies a fin de determinar el mas adecuado para la zona
Andaba en esos recuerdos cuando releyendo el libro de cocina de Carme Ruscalleda, por cierto mi cocinera favorita, «Cocinar para ser feliz» encontré esta sencilla receta con naranja.







